Tag Archives: Nan Goldin

MILLA, de Valérie Massadian (2017) – Premio CAMIRA al Mejor Largometraje en Entrevues Belfort, Festival du Film

En algún lugar del bosque, ocultos entre el sonido de los pájaros y el caudal de un río cercano, Milla y Leo duermen plácidamente en el interior de un coche. Desde fuera, al otro lado de los cristales empañados, parecen envueltos por una película suave que los protege del exterior. La escena tiene todo el aspecto de una ensoñación.

Milla y Leo han huido –de qué, no importa- y deciden instalarse en una casa abandonada en el norte de Francia, donde el viento salvaje de La Mancha azota el alma sin tregua. Sin duda se quieren, pero no parece que tengan muchas cosas que decirse. Nada promete que la fuga vaya a ser idílica.

En su nueva vida, los jóvenes no tienen nada. Tienen cartón, con el que tapar las ventanas rotas. Tienen una manta roja y una sábana de flores. Tienen unos cuantos libros. Él tiene miedo. Ella solo tiene frío.

La atmósfera de los cuartos, de hermosa sordidez, dialoga con una importante tradición pictórica y fotográfica en la que destaca la figura de Nan Goldin, con quien Valérie Massadian tuvo un encuentro determinante en su juventud, no solo a la hora de desarrollar una estética particular, sino también una intuición que le permite filmar la película sin demasiada planificación, confiando en que todo cobre sentido en el montaje.

 

***

Philippe Garrel dijo una vez que para hacer cine no hace falta más que un hombre, una mujer y una habitación. Para Garrel, como para Jean Eustache, el mayor drama podía desatarse en este único espacio, entre conversaciones existenciales y miradas desesperadas.

Pero Massadian, como Akerman, se concentra más en cómo los personajes existen en la habitación, casi siempre en silencio, pues casi siempre están solos-; cómo habitan el espacio, cómo son ellos mismos cuando consiguen ignorar el dispositivo que les rodea y experimentar un placer por estar ahí, haciendo la película, una vez que han comprendido que mirar o moverse delante de la cámara no debe diferir en absoluto de cómo lo harían sin ella.

 

 

chambre 2
Milla / Je, tu, il, elle (Chantal Akerman, 1974)

 

Milla es Séverine Jonckeere, la joven de rostro dulce y expresión dura y cristalina; su historia, enfrentada a una madurez inesperada, enseguida iluminó la posibilidad de una película, y Massadian la cuenta con un equilibrio perfecto entre la observación íntima y tranquila de la vida, que deja en off cualquier hecho dramático, y el convulso movimiento que provoca cada nuevo cambio en el interior de los protagonistas, que se deduce de sus miradas durante breves momentos de abstracción.

 

milla 2

 

Milla / Interior from Strandgade
with Sunlight on the Floor (Vilhelm Hammershøi, 1901)

 

milla 3

Milla / Self-Portrait in Blue Bathroom (Nan Goldin, 1980)

 

Esta calma narrativa concuerda con su apuesta formal, porque Milla no es una película excesivamente construida, en sentido gramático. Carece de contraplanos, carece de flashbacks o flashforwards, hay apenas dos movimientos de cámara. La película más bien sucede. Se suceden los planos como se suceden los acontecimientos, uno tras otro, avanzando a base de elipsis. Algunos encerrando pequeñas películas en sí mismos.

Pronto la joven despierta del sueño romántico que había emprendido con Leo para convertirse en la protagonista de un moderno melodrama marcado por la pérdida y la resistencia frente a una nueva realidad, donde la música no solo describe un estado de ánimo, sino que funciona como fantasma del recuerdo, ya sea desde el sonido ahogado de un walkman, o en forma de fantasía imaginada; «filmar la música», dice Valérie, hacer que tome cuerpo, que se materialice –como se materializa ella misma en la película cuando acude a ayudar a Milla, como ojalá hubiera podido hacer con Séverine cuando se encontraba sola.

La historia tenía todas las probabilidades para inspirar un drama social de cámara sucia e inquieta, pero Massadian la ha convertido en poesía, a veces con un rap, otras con una oración. La imagen, siempre justa, se mantiene en el aire como un cuadro contemplado largo tiempo.

 

milla 4

 

Milla / S. with child (Gerhard Richter, 1995)

 

Andrea Franco